La aberrante adoración del líquido maldito: El océano y la destrucción de mi siesta de las dos
Mis humanos decidieron adorar una masa gigante de agua (el horror) y mi sagrada siesta de 18 horas pagó las consecuencias. Hay arena barata en mi reino y la aspiradora ha cantado su canción de guerra. Exijo compensación en paté de salmón.